martes

Deliro conflagratum

Una vez conocí a un fuego que acusaba
a un trozo de madera de deliro conflagratum,
de creer que estaba ardiendo al estar apagado.


Hecho cenizas, el trozo de madera se mezcló con
la tierra y fue absorvido por las raíces de un árbol
cercano.

El fuego lamió con sus lenguas rojas y amarillas
el tronco del árbol y dijo:
ves, estabas confundido, estás bien apagado

0 comentarios:

Publicar un comentario