Desde mi ventana
Rodeados de edificios que los observan
esos árboles parecen presos dispersos
en el patio de una cárcel, vigilados
de cerca por guardias en los muros.
Todos los días se inclinan levemente
rozándose y se ven cientos de pájaros
que vuelan
de árbol en árbol y de rama en rama,
como si estuvieran hablándose y enviando
mensajes ocultos.
Hoy un viento esperado hace tiempo se filtra
por todas las grietas del cerco de cemento.
Los árboles se sacuden violentamente
y sueltan en el aire cientos de
semillas voladoras, intentando escapar
de su cárcel urbana.
La revuelta dura tan sólo unos minutos
y se ve como una explosión verde y amarilla
que deja el cielo repleto de chispas
buscando escapar.
El viento pierde fuerza
los árboles se aquietan
el cerco se vuelve a cerrar
y la revolución verde
parece terminar.
Esos árboles continúan en su encierro
pero quizás alguna de sus chispas de vida
voló lo suficiente como para arder en otro lugar.
martes
lunes
Hemo 2
Ríos de sangre bañan de vida
fluyendo apaciblemente o en caídas ruidosas;
una célula se acerca a la orilla a beber
y en el horizonte se escucha explotar el volcán
que alimenta una y otra vez a los cauces
con el magma escarlata.
¿Cuántas veces más explotará en latidos
antes de dormirse en una lluvia de cenizas?
Ríos de sangre bañan de vida
fluyendo apaciblemente o en caídas ruidosas;
una célula se acerca a la orilla a beber
y en el horizonte se escucha explotar el volcán
que alimenta una y otra vez a los cauces
con el magma escarlata.
¿Cuántas veces más explotará en latidos
antes de dormirse en una lluvia de cenizas?
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